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lunes, 23 de diciembre de 2013

Capítulo 2.

*Suena el timbre*

- ¡Ya vooooooooooooy!.- digo mientras que paró de hacer el mono con Sandy.
 Voy hacia la puerta, abro y me encuentro a un Álvaro de espaldas con unos vaqueros, una bufanda gris, un abrigo, sus onitsuka tiger y su irresistible one million matando a todo ser viviente que pase por su lado.

- ¡Álvarooooooooo!.- grito mientras saltó a su espalda abrazándole.
- Hola tontita mía, yo tambien te quiero, pero, ¿hace falta que montes estos numeritos cada vez que me veas?.- preguntó riéndose.
- Es que te quiero mucho, no, demasiado.- dije al bajarme y sonriéndole como una niña buena.
- Anda vamos para dentro que hace mucho frío.- dijo mientras me empujaba para dentro.
Se quitó su abrigo y lo dejó en el perchero, después ambos caminamos al salón.
- ¿Sabes donde tienes el árbol?.- preguntó sentándose, más bien tumbandose en el sofa.
Negué con la cabeza.
- Supongo que estará en el trastero, o vete tu a saber.- dije mientras fuí a la cocina. Una vez allí grité.- ¡¿Quieres algo?!
- ¡Qué va!, si acabo de desayunar.- contestó riéndose.
- ¡Okey!.- dije volviendo con las manos ocupadas por unos donetes y un batido de chocolate. Me encanta comer, y lo bueno es que no engordo, señores y señoras, he aquí una chica con suerte.
- Muchacha, en serio, no entiendo como no engordas, ¡pero si es que no paras de comer en todo el día!.- contestó mi querido amigo poniendo
una de sus caras de pánico.
- I don't know.- dije antes de meterme uno en la boca.

Al instante, Álvaro se empezó a descojonarse el solo, y no me pregunteis el porque, porque yo tampoco lo se.
- ¿Qué planes tienes para nochebuena?.- me pregunto cuando se le pasó el ataque ese raro que le dio a él.
- De momento, pasarlo sola, si a eso se le puede llamar plan. Mis padres se van a Venecia a pasar las navidades allí antes de que se hunda, es el sueño de mi madre, se van pasado mañana. Y aunque ya están mayores, yo les dejo que se vayan solos y disfruten.- sonreí, esto es muy bonito, jo.- y mi hermano se va con mis tíos a nose donde a pasar las navidades, y como ya me conoces bien, sabrás que yo prefiero estar en casita, con una manta, una peli y palomitas ahora en invierno.- puse una cara de cachorrito haciendo que Álvaro se volviera a reir.
- En serio JAJAJAJAJAJAJA tus caretos JAJAJAJAJAJAJA son muy buenos JAJAJAJAJAJAJA.- dijo mientras se reía otra vez de mi.
 A ver, a veces pongo unos caretos muy graciosos, ¿pero es para tanto?
Con tanta risa por parte de Álvaro me acabe contagiando y estuvimos en el sofá riéndonos como si no hubiera mañana durante un tiempo incalculable ya que me estaba partiendo el culo.
- En fin…- dije mientras que terminaba de reirme.- ¿y tu que vas hacer?
- Iré a casa de mis padres, allí estaban ellos, mis abuelos, mi hermana y un amigo, nose si te habré hablado de él, le conocí hace poco, se llama Blas.
- No, no me has hablado de él hasta la fecha.- sonreí tiernamente.
- Bueno, pues ya sabes de su existencia.- se callo y se quedó pensativo durante unos segundos.- oye, ¿y si te vienes conmigo? es decir, con mi familia, asi no pasas sola ese día, a parte, mis padres, mi hermana y mis abuelos te conocen, y no habra ningun problema en que te vengan, al revés, estarán encantados de que vayas, siempre hablan bien de ti.- termino diciendo con una sonrisa de esas suyas que enamoran.
- ¡NO!, osea, haber, no es por nada… Álvaro es que no quiero mole…-me corto.
- ¡¿Que vas a molestar tu?! Deja de decir tonterías, tú ese día te vienes conmigo y se acabó.- dijo seriamente.
- Pero…- me volvio a cortar el jodio
- Nada de peros, tu te vienes y ya esta. Cambiando de tema, yo vine a ayudarte a poner algo, ¿no?.- dijo levantando una ceja y sonriendo.- a si que bajemos a por tu arbolito perdido, y sino pues te quedas sin decorar la casa…- soltó una carcajada.
- Que buen amigo estás hecho, yo tambien te quiero Álvaro, yo tambien te quiero.- dije sarcasticamente.
Me levanté del sofá dirigiendome a la puerta para bajar al trastero.
- ¡Vamos, vago! ¡Que eres un vago!.- ordene a Álvaro que aun estaba sentado en el sofa.
- Callate ya pesada, que encima que te hago un favor…- me contesto refunfuñando.
Le saque la lengua, cogí las llaves y salí a afuera a llamar al ascensor. En el momento que se abrieron las puerta, la puerta de casa se cerró con un golpe fuerte y algo o más bien alguien se me abalanzó encima empujándome dentro del ascensor empotrandome (NO PENSEIS MAL) contra una de las paredes y empezó hacerme cosquillas (ESTO ES SOLO AMOR DE AMIGOS, DE AMIGOS), como no aguantaba de pie me caí, más bien me tire al suelo y el se puso encima de mi con una pierna a cada lado sin parar de hacerme cosquillas, hasta que ocurrió una de las peores cosas que me ha ocurrido en mi vida, la vecina de al lado se iba a montar también en el ascensor, pero se quedó inmóvil al vernos ahí tirados a ambos, con una postura no muy bonita y riéndonos, de manera que cuando la vi cambie mi cara aparte a Álvaro, me senté deslizándome hasta la pared y salude a la vecina.
- Ho-hola, buenos días.- sonreí con una mueca esperando a ver que decía.
- Buenos días, siento haberos molestado, adiós.- dijo marchándose hacia las escaleras, que supongo que bajaría esta vez por allí.
Una vez que deje de oír los pasos de la señora mientras bajaba por las escaleras mire a Álvaro y ambos nos empezamos a morir de la risa ahí en medio del ascensor.
- No puedo en serio, ¿porque estas cosas siempre nos pasan a nosotros? vale, puede que no seamos normales, pero nos pasan cosas demasiado extrañas.
- Dejémoslo en que somos especiales.
- Supongo…
Me levanto del suelo, me sacudo un poco y pulso el botón {-2} para ir al trastero.
- Vamos levántate culo gordo.- le digo mientras que le ofrezco la mano para ayudarle.
- No quiero, aqui se esta muy agustito.- dijo acomodándose.
- ¡¿Que vas a estar agusto si estamos en pleno invierno y estas en el suelo de un ascensor de aluminio so´ merluzo?!.- dije medio gritándole.
- Soy un merluzo ¡bieeeeen!.- se levantó de un brinco y empezó a dar brincos.
- ¡PARAAA! Que haber si con la suerte que tenemos esto se queda par…- el ascensor se paro y se apago la luz de este.- ¡Dios! ¡Álvaro! ¡Me cago en ti! ¡¿No te podrías estar quieto un ratito?!
- Traaaaaaaanquila, ya veras como enseguida vuelve la luz.- dijo como si no supiera que estábamos en un ascensor parado, y sin comunicación ninguna.
- Lo que decía, eres tonto.- dije sentandome en el suelo, ya que no sabía el tiempo que íbamos a estar ahí dentro.
- ¿Pero no decías que era un merluzo?.- pregunto sentándose.
- Eres tonto y merluzo.- dije sonriendo.
- ¡Gracias! Yo también te quiero.- dijo abrazándome, lo hizo tan fuerte que tuve que separarme porque me asfixiaba.
- Si, si, si, si yo tambien te quiero, pero no me mates.- solté una carcajada.
- Vale.- sonrió.- pero…, ¿ahora que hacemos?


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Hola pequeñ@s lector@s, como he visto criticas bastante buenas sobre esta novela pues ya estoy otra vez por aqui escribiendo otro capítulo, se que este capítulo no es muy largo, pero aun asi espero que os guste.
¡Ey! ¡Gracias por las 100 visitas! *aplausos* os quiero mucho #ModoOnDavid
Nuevamente quiero CRITICAS, como si son buenas o malas, pero las quiero. Tambien quiero alguna recomendación para que pueda mejorarla y tal.
En este capítulo me he inspirado en @Direction_Swift, seguirla eeh, es una muy buena amiga y es Directioner ;)
Por cierto, perdonar por mi imaginación amorfa, soy especial xD

Por cualquier cosita podeis comunicaros conmigo por:
Ask-> @expertaenti
Twitter->  @Vainillera_13

Gracias por leerme,
besitos chiquititos de esta sombrerita :3

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